De Tánger al Nilo. Crónica del Norte de África , de Javier Valenzuela (Catarata, 2011).

“No hay excusa, excepto nuestra torpeza e ignorancia, para que les llamemos inescrutables u orientales y no hagamos un esfuerzo por comprenderles”. Lawrence de Arabia, “Los siete pilares de la sabiduría.
“Ligados por una identidad común que hunde sus raíces en la lengua y la historia, los árabes resultan absolutamente fascinantes por su diversidad. Son a un tiempo un pueblo y muchos pueblos”.
E. Rogan “Los árabes”

Nosotros, españoles y otros pueblos mediterráneos, con su inolvidable proyección en Latinoamérica, no dudamos de nuestras raíces greco romanas, ni de las judeo cristianas, pero nos han secuestrado desde hace 500 años las raíces árabe musulmanas. No podríamos entendernos entre nosotros si nos arrancasen ese gran porcentaje de palabras provenientes del árabe, así como nuestras costumbres, arquitectura, gastronomía, cuidado de las aguas y amor por las huertas y los jardines, los juegos del aire y de la luz, y esa pasión por el mundo de los sentidos junto a la inefable influencia de la mística sufí. Recuperar nuestra identidad perdida y múltiple, nuestro mestizaje que no excluye a nadie ni nada, es una de las asignaturas pendientes durante estos siglos de prepotencia ideológica, social, política y económica. No se trata de excluir ni de condenar sino de integrar y de sabernos mestizos.
El norte de África es el balcón del mundo árabe y musulmán sobre Europa. Entre el Atlántico y el mar Rojo viven 200 millones de personas –un tercio menores de quince años- que comparten situaciones semejantes: despotismo y corrupción, estrechez económica y desequilibrios sociales; pero también el orgullo de pertenecer a una vieja civilización, una inquebrantable pasión por la vida y mucha sed de libertad y justicia.
Percibidos por Europa como fuente de problemas –inmigración, tráfico de drogas, ascenso del islamismo, amenazas terroristas…- el norte de África es el objeto de este libro que considero imprescindible ante los acontecimientos sociopolíticos, tanto tiempo esperados pero de insegura deriva. Los países árabo musulmanes, desde el Magreb hasta más allá del Nilo, están en efervescencia. ¿Y si como a la gran China milenaria, con una civilización sin igual, comenzaran los árabes musulmanes a despertar del sueño en el que estaban sumidos y vuelve a florecer su increíble civilización?
Releer estas vivencias de un viajero y escribidor impar, con su sensibilidad y capacidad de síntesis, por su curiosidad insaciable y por la grandeza de su corazón y persona, es un lujo y un regalo imprescindible para quienes nos sabemos mestizos y ávidos lectores de maestros del periodismo como Javier Valenzuela.

José Carlos Gª Fajardo

Este artículo fue publicado en el Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS) el 28/01/2011