Raíces nómadas, de Pius Alibek (Destino, 2011)

La tierra que rodeó tus raíces… siempre la amarás.
La madre que te acogió en sus entrañas… siempre la amarás.
Tira de tus raíces. Guárdalas en el corazón. Cárgalas a la espalda como la madre nómada carga al ser más querido. Sólo entonces el mundo entero será tu tierra.

No asomes la cabeza por la ventana, escribe. Abre la puerta arranca tus raíces y vuela. Sólo entonces tendrás la libertad para amara a todas las tierras y a todas las personas. A través de las memorias de Alibek descubrimos un mundo perdido ya, el Irak previo a la guerra contra Irán, un Irak próspero, culto y multiétnico.
Nacido en Ankawa, en el norte de Irak, en 1955, Alibek pertenece a una minoría cristiana cuya lengua materna es el arameo. Cuando tenía ocho años, su familia se vio obligada a trasladarse al sur , a Basora, donde vive una segunda infancia.
La evocación de esos años, la escuela, la familia, los viajes con su padre a un mundo tan mágico como las marismas de Al-Ahuar conforman un relato que oscila entre la aventura y el relato de iniciación. A los once años, entra en el seminario de Bagdad. Allí despierta su rebeldía ante la crueldad del despotismo político; la universidad, el despertar sexual. Viaja a Londres para estudiar Filología, regresa para el servicio militar en el desierto, a la guerra entre Irak e Irán y a abandonar su tierra…
Serán las etapas de un relato fascinante con momentos de sabiduría y humanidad, y narrado con una voz cautivadora que evoca sonidos arameos, árabes, hebreos, latinos, ingleses, catalanes y españoles.
Es profesor de lenguas semíticas en la Universidad de Barcelona. Los críticos lo han saludad como una joya literaria y como un libro perfecto.

José Carlos Gª Fajardo

Este artículo fue publicado en el Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS) el 18/02/2011