Gentes del camino

Muchas personas y pueblos han pasado de situaciones injustas a inhumanas. Nosotros queremos que a la cultura del despilfarro le suceda la del reparto. Como no nos gustaba la sociedad en la que vivíamos, un grupo de amigos nos pusimos en marcha para aliviar el sufrimiento de los más débiles y preguntarnos por sus causas.

Educación para todos, medicina preventiva para cuidar la salud, atención a los más débiles de nuestro entorno y de otros países mediante los Centros de Medicina Preventiva en Africa, donación de Bibliotecas para las Escuelas Normales donde se forman los maestros en Latinoamérica así como en universidades africanas y el envío de medicamentos a centros sanitarios de los países más necesitados.

En la universidad tratamos de formar un voluntariado social auténtico, no un sucedáneo. Continuamos con el Programa de Ayuda a Estudiantes Discapacitados y el de Vivienda Compartida de estudiantes con personas mayores, así como en los servicios de 50 proyectos realizados por nuestra asociación y por otras de prestigio. Diletantes, no. Proseguiremos en estas tareas porque son un desafío que nos plantea la justicia antes que la solidaridad.

Nos planteamos con rigor las causas de la injusticia social y las propuestas alternativas, viables y sostenibles. A los tradicionales Seminarios de formación del Voluntariado, imprescindibles para un servicio adecuado a los marginados y a los sectores más necesitados, hemos añadido la reflexión sobre las causas de este desequilibrio entre el Norte sociológico y los pueblos empobrecidos del Sur que representan el 80 por ciento de la población del planeta.

Está en marcha un Servicio de cooperación con los medios de comunicación para difundir las mejores aportaciones sobre temas puntuales ya que se corre el peligro de pasar por alto los aspectos dañinos de estas injusticias sociales y su repercusión en las poblaciones.

Se nos plantean preguntas y reflexiones que nos mueven a la acción apoyada en un pensamiento crítico frente a la inercia de un pensamiento único que domina en todos los ámbitos de la vida. ¿Cuál es el verdadero papel de los medios de comunicación y de los grupos de presión? Las redes mafiosas internacionales y el crimen organizado constituyen nuevas amenazas porque controlan los circuitos clandestinos (droga, prostitución, venta de armas, especulación financiera). Las grandes migraciones provocadas por la pobreza son un grito por la justicia que tenemos que escuchar para tomar partido.

La mundialización convierte a las economías en dependientes unas de otras mientras los mercados financieros establecen una red férrea e invisible que atrapa a los países y controla a los gobiernos. Raimon Panikkar aboga por la inter-independencia, que no es lo mismo que la interdependencia.

Controlado por especuladores y comerciantes, el modelo cultural se ha deslizado hacia lo insignificante, lo sensacional o lo vulgar. Es preciso alzarse para evitar que la civilización se hunda en la fascinación del caos. La incertidumbre se ha convertido en la única certeza. Nos encontramos en el umbral de la era planetaria. Bienvenida sea si sirve a la causa primordial de la plenitud del ser humano en la naturaleza. En un planeta que cuenta con quinientos millones de ricos contra cinco mil millones de pobres, habrá siempre razones para rebelarse.

La gente tiene el sentimiento de que su infelicidad es demasiado grande y de que el poder está demasiado lejos; no tiene la impresión de ser reconocida y escuchada por los que toman decisiones. Los ciudadanos aspiran a un papel más activo, más inmediato y ligado a su marco de vida. Hay un desfase entre las instituciones y las preocupaciones de los ciudadanos.

Es preciso preservar el planeta, proteger la naturaleza y salvar al hombre. Este es el desafío que nos hemos propuesto para este nuevo año sin descuidar todo lo que con paciencia y dedicación hemos venido haciendo hasta ahora. Esa es la tarea del voluntario social al que podría aplicarse la reflexión del Tao te king :

“Érase una vez la gente que conocía el Camino; era sutil, espiritual, misteriosa, penetrante, insondable. Como son inexplicables, sólo puedo decir lo que aparentaban ser: cautelosos, alertas, corteses y tranquilos, escurridizos, sin adornos, vacíos y misteriosos, como aguas turbulentas. Seguir el Camino es no necesitar satisfacciones”.

José Carlos Gª Fajardo