Necesitamos ayuda

"Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folclore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata".
Tomamos prestadas estas palabras de E. Galeano para expresar nuestro dolor ante el sufrimiento de los pueblos empobrecidos del Sur y nuestro pasmo ante tanta inconsciencia en las mentes acomodadas de los países enriquecidos del Norte.
No hemos de callar ante tanta injusticia. No hemos de desesperarnos ante la locura colectiva de las gentes que ya nunca podrán alegar ignorancia por los crímenes que se cometen a diario ya que los medios de comunicación nos los sirven en el cuarto de estar. Aderezados, sí, pero ya podemos discernir dónde están las causas de tantas muertes, de tantas enfermedades, de tantas hambres, de tantos éxodos, de tantas persecuciones, de tantas guerras alimentadas por las fábricas de armas y los intereses casi anónimos y de mente charoladas que mueven los hilos de la confusión y el desconcierto para que no gritemos nuestra repulsa y nos parezca que no hay nada que hacer. Sí se puede hacer aquí y ahora.
En Solidarios no hemos conocido el descanso durante el verano, porque los pobres y los marginados no tienen vacaciones. A veces, disfrazan la muerte en intentos de evasión que los enajenan dolorosamente.
Existen adiciones más fuertes que las drogas. Si no llamamos a las cosas por su nombre seguiremos colaborando en esta confusión y desconcierto.
Si seguimos ofuscándonos por las primeras páginas de los periódicos haremos el juego a un sensacionalismo que nos impedirá distinguir la realidad de la apariencia. Dejemos que los jueces cumplan su misión y los poderes de los Estados se apliquen a las funciones que les competen. Que se cumplan las leyes para que todos podamos asumir nuestra parte de responsabilidad en una sociedad que se hace pedazos por unas estructuras de injusticia, de explotación y de daños irreversibles al planeta que nos sustenta.
Acaban de regresar los más de cien Voluntarios que Solidarios ha enviado durante el verano a más de catorce países de América y de Africa a trabajar junto a los nadies y a formar Voluntarios sociales entre las gentes más capaces de esos países para ayudarles en su auténtico desarrollo. Regresan con los ojos abiertos, las manos vacías y la sensación de que no es posible abarcar lo que quisiéramos para remediar tanta miseria. El choque de la reinserción es brutal y a paliarlo dedicamos tanto esfuerzo casi como a formarlos durante todo el año, aquí en Madrid y en más de doce ciudades de España en donde trabajan Voluntarios de Solidarios.
Por eso, os gritamos: !Necesitamos ayuda(
Ya está en prensa la segunda edición del Manual del Voluntario con el doble de páginas que en el número anterior. Dispondremos de criterios para formarnos y aprender a servir a los que lo necesitan. Encontraréis direcciones y guía para iniciaros o proseguir vuestra tarea de voluntariado.
En Octubre comienzan los Seminarios en tantas ciudades de España y de América. Prosiguen los Servicios en casi cien proyectos: cárceles, enfermos, ancianos, niños, inmigrantes, transeúntes, drogadictos... así como prosigue el PAED en su tercer año y se inicia en otras varias universidades. Está en marcha el Proyecto de Viviendas compartidas con ancianos, la visita regular a otros muchos en sus casas, y la compañía a los mendigos y excluidos de nuestra sociedad.
Prosigue el Seminario de los miércoles para personas adultas que tratan de robar un tiempo para su formación y para ser orientadas en servicios de voluntariado adecuados a sus circunstancias. No hay límite de edad para ayudar a los demás. Llamadnos y encontraremos soluciones.
Y se extiende con fuerza el Puente Solidario. Llegan cartas con petición de medicamentos de los hospitales más pobres del mundo. Nosotros disponemos de esos medicamentos que se destruirían si no los enviamos bien preparados antes de su fecha de caducidad. Pero necesitamos vuestras manos y vuestra ayuda económica para hacer los paquetes y enviarlos por avión a donde los esperan los ninguneados de este mundo que han extendido sus manos pidiendo ayuda. Y en Solidarios nos hemos agarrado a esas manos y no las vamos a soltar por más que duelan.

José Carlos Gª Fajardo