Algo va mal en el mundo

El Informe del PNUD afirma que “nunca la humanidad ha dispuesto de tantos recursos para eliminar la pobreza” y calcula el costo adicional para garantizar servicios sociales básicos en todos los países empobrecidos.
Para que todos accedieran a la Enseñanza Básica, se necesitarían 9.000 millones de dólares al año, durante una década. Salud reproductiva para todas las mujeres, 12.000 millones. Salud y nutrición básica de todos los seres, 13.000 millones. Para que todas las personas tuvieran agua limpia e instalaciones de saneamiento, 9.000 millones. Suman 40.000 millones de dólares al año que, durante una década, serían unos 400.000 millones de dólares. Es lo que cada año los bancos blanquean del narcotráfico y menos de la mitad del gasto mundial en armamento. Tan sólo en EEUU ya superan esta cifra.
La más terrible amenaza para la humanidad es la explosión demográfica. A comienzos del siglo XX, no alcanzábamos los 2.000 millones de habitantes y, al terminar el siglo, éramos 6.000 millones.
Para estudiar este problema se reunieron las Cumbres de El Cairo y de Benjing. Se ha comprobado que, donde las mujeres tienen acceso a la educación y a puestos de trabajo iguales a los hombres, la curva demográfica se estabiliza. Mientras desciende en países muy ricos donde se incrementa la población jubilada que requiere inmigrantes para cubrir puestos de trabajo y garantizar el cobro de las pensiones con sus cotizaciones. Nada de explosión demográfica gracias a la educación para todos, garantizar la salud reproductiva de las mujeres y erradicar el hambre en un mundo que se ha hecho global, próximo y responsable solidario.
Erradicar el hambre y cuidar la salud básica de todos se ha demostrado posible e inaplazable porque la vida sobre el planeta corre peligro.
Es locura que Bush pretenda luchar contra el terrorismo mediante las guerras preventivas malversando los miles de millones de dólares del superávit de Clinton. ¿No sería más lógico acometer los problemas fundamentales? Algo va mal cuando se mantienen 34 guerras, EEUU e Inglaterra bombardean poblaciones civiles en Iraq y el mundo libre tolera que Israel extermine al pueblo palestino. No controlan los poderes financieros, pero bombardearán otros países cuando convenga a sus intereses.
Un centenar de multimillonarios pidió a Bush que no eliminase el impuesto sobre la herencia, 236.000 millones de dólares en una década, ya que repercutirían sobre los más pobres. Pero pudo más la avaricia de otros más que sostienen las arcas del partido en el poder. Y más de la mitad de lo necesario para acabar con el hambre en el mundo.

José Carlos Gª Fajardo

Este artículo fue publicado en Mestizaje, de Diario 16
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