RETAZOS 076 Deslumbrado por su sombra

- Venerable Señor, estos días te veo tranquilo arreglando cestos, trabajando en el jardín, metiéndote en el río y reparar espacios para los desoves de las carpas, pero sin dedicar tiempo a las Escrituras. Perdona mi atrevimiento, Maestro, pero ¿hay tormenta bajo las aguas de tu océano? Por fuera, no se percibe nada pero mi corazón se siente inquieto y no fluye al compás del tuyo. Lo malo es que hay otras muchas personas que deben estar sintiendo lo mismo, y no sabrán explicárselo.
- Había en India un reconocido místico sufí llamado Bastami que se empeñó en ir en peregrinación a La Meca - le respondió el Maestro-. Casi sin tiempo para que pudiera reflexionarlo, se lo comunicó a su preceptor cuando fue a despedirse.
- "¿Por qué necesitas ir a La Meca?" - le preguntó su mentor.
- "¡Para ver a Dios!"- le contestó Bastami.
- "Entonces, le dijo el Maestro, dame todo el dinero que llevas para el viaje". Bastami se lo entregó.
- "Ahora, da a mi alrededor las siete vueltas que habrías dado en torno a La Kaaba". Así lo hizo Bastami.
- "Ahora, coge un puñado de piedras como las que se suelen arrojar allí simbólicamente contra el diablo y tíralas contra tu sombra". Así lo hizo Bastami.
- "¡Ya has conseguido lo que te proponías! Permanece en tu casa y con los tuyos, con el ánimo sereno y formando a los jóvenes. Que no te deslumbre tu sombra. En La Meca, ni en ningún otro sitio, mora Dios, sino en el corazón de los seres humanos que lo acogen y comparten la experiencia del servicio con los demás. Viaja en tu corazón y experiencia la presencia, en todo y en todos, de Aquél que no tiene nombre, también en el dolor que causamos".

José Carlos Gª Fajardo


Este texto pertenece a la serie 'Retazos de Sergei', una colección de cuentos orientales adaptados a nuestro tiempo